viernes, 18 de julio de 2014

Cap 1: La iglesia modelo (v1 al 3)

Es interesante mencionar que esta primera carta es dirigida a los santos de la primera fila.
Por lo tanto, esta dirigida a los que primero fueron justificados (ROMANOS), han aceptado el orden de Dios (CORINTIOS), han aprendido a vivir en la libertad de la gracia (GALATAS), han aprendido a vivir en los lugares celestiales (EFESIOS), aprendieron a correr la carrera (FILIPENSES), se apropiaron de la corrección divina (COLOSENSES), y ahora ya están listos para acudir al primer sonido de trompeta (1ª Tesalonisenses)

Hemos visto en parte, el ambiente en que estos santos fueron formados, y como aún con eso fueron vencedores totales.

Comenzamos el capitulo 1: LA IGLESIA MODELO
V1Pablo, Silvano y Timoteo, a la iglesia de los tesalonicenses en Dios Padre y en el Señor Jesucristo: Gracia y paz sean a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.
Vemos el saludo característico del apóstol Pablo a las congregaciones, y en especial en esta hace una clara diferencia entre el Padre y el Hijo. Nosotros como creyentes debemos aprender a orar tambien correctamente, al Padre en el nombre del Señor Jesús. Muchas veces por un descuido, equivocamos los roles, pero con la ayuda del Señor vamos aprendiendo: Dios nuestro Padre y el Señor Jesucristo, el Hijo Divino.
Pablo menciona a Silvano y Timoteo, y es que ellos fueron quienes llevaron la noticia de éstos santos cuando Pablo estaba en Corinto Hechos 18:5  Y cuando Silas y Timoteo vinieron de Macedonia, Pablo estaba entregado por entero a la predicación de la palabra, testificando a los judíos que Jesús era el Cristo. La noticia que llegó a Pablo era que éstos hermanos estaban siendo fortalecidos, iban creciendo y sin duda, esto fue de sumo gozo para el apóstol. 3ª Juan 1:4 No tengo yo mayor gozo que este, el oír que mis hijos andan en la verdad. Siempre que escuchamos noticias de santos que andan bien establecidos en la verdad, nos da un gozo inexplicable. Con la ayuda del Señor queremos ser siempre causa de gozo para el corazón de los hermanos que nos dan la palabra y mucho más para el corazón de nuestro Padre.
V2-3 Damos siempre gracias a Dios por todos vosotros, haciendo memoria de vosotros en nuestras oraciones, acordándonos sin cesar delante del Dios y Padre nuestro de la obra de vuestra fe, del trabajo de vuestro amor y de vuestra constancia en la esperanza en nuestro Señor Jesucristo.
Mencionábamos que no hay mayor gozo que saber de que los santos andan en el camino del Señor, y de ésto se acordaba Pablo y sus colaboradores. Muchas veces los hermanos oran por nosotros, pero ¿cómo nos recuerdan en sus oraciones? ¿Será que nos recuerdan con gozo o están lamentándose por nuestro mal actuar? El Señor es fiel para levantarnos si hemos caído y de sostenernos si andamos firmes.
Es importante tomar nota de 3 puntos que caracterizaban a estos hermanos, que también son características de los creyentes fieles
1. Obra de fe
2. Trabajo de amor
3. Constancia en la esperanza.
Santiago 2:14 al 18 nos demuestra esta verdad Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras Un hijo de Dios no puede hacer sólo profesión de fe, sin demostrarlo, bien sería una fe muerta. Estos santos no sólo se convirtieron, sino se establecieron y su fe se hizo visible. El creyente fiel demuestra con sus hechos su relación con el Señor. Esa es la obra de fe
Pero también ellos demostraron el trabajo de amor: un creyente fiel está lleno del amor del Señor, en todo aspecto, podemos mencionar ejemplos prácticos y en esto que el Señor nos ayude en abundar para ir agradándole a El. Por ejemplo, un trabajo de amor es brindarle el himnario a un hermano que no cuenta con este material durante el culto, o a veces vemos que el hermano de al lado o del frente no escuchó el numero de himno y busca, busca, busca sin que nosotros nos acerquemos para indicarle qué himno es, entre otras muchas cosas que seguro el Espíritu Santo se encargará de alumbrarnos si tenemos el deseo de ser fieles. Algo que siempre me llama la atención, y sinceramente siempre repito, es que también es una demostración de amor el velar por el bienestar del hermano/a si vemos que está siendo arrastrado por el mundo.
Hoy, cuántos jóvenes están siendo arrastrados por el enemigo, sin poder salir de esa condición y nosotros no hacemos más que mirar de lejos!! Es un trabajo de amor llevarles una palabra de aliento, de consolación, de exhortación para traerlos al camino. El ministerio NO ES una competencia de quién es el "jefe" o el "encargado" sino es un trabajo de amor. Estos santos de Tesalónica se hicieron visibles por su trabajo de amor, una característica innegable del creyente fiel. El Señor se encargará de mostrarnos cómo hacer lo mejor, demostrar con trabajo de amor y así también agradar Su corazón.
Y otro punto más es la constancia en la esperanza en el Señor: qué clara es la palabra al indicarnos que ésto no era sólo una emoción, sino era CONSTANTE 1ªJuan 3:3 Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, así como él es puro. Una marca visible del creyente fiel, una vida santa y rendida por esa esperanza. En lo natural, si una joven quiere ganar el corazón de un joven (o viceversa) siempre busca hacer lo que le agrada, sin salir del contexto de una vida rendida, hablar de lo que le gusta, evitar lo que le molesta, con tal de conquistar su corazón. Y en un matrimonio eso no cambia, la esposa y el esposo por ese mutuo amor siempre buscan agradarse, la esposa se esfuerza en hacer lo mejor para el esposo, ambos evitan cosas que se desagradan, todo por ese amor. En lo espiritual, si yo soy un creyente que estoy esperando al Amado, voy a buscar siempre agradarle, desechando lo que no le agrada, evitando lo que me "ensucie", si caigo me levanto pero siempre con la capacidad que viene de El mismo y un corazón rendido que El ve perfectamente y recibe como ofrenda de olor grato. Constante en el estudio de la palabra y la oración, contrario al mundo. Esta porción siempre golpea fuerte mi corazón Cantares 2:14 Paloma mía, que estás en los agujeros de la peña, en lo escondido de escarpados parajes, Muéstrame tu rostro, hazme oír tu voz; Porque dulce es la voz tuya, y hermoso tu aspecto. Como el Amado en su profundo amor y su paciencia nos llama: Muestrame tu rostro, hazme oir tu voz!! ¿Será que hace tiempo no nos congregamos?¿Y la oración, hace cuanto? No importa la respuesta que de, ni la justificación que podamos dar, el Señor nos llama y nos dice ahora: Muestrame tu rostro porque hace tiempo no te veo, hazme oir tu voz porque quiero escucharte.
Estos santos eran constantes en la esperanza, y su vida rendida dependía de esta verdad.

Que el Señor les bendiga grandemente!

No hay comentarios:

Publicar un comentario